Trastornos mentales más comunes en Perú y cómo tratarlos

Por Lic. VICTORIA SANDOVAL MEDINA
Coordinación de la Carrera de Psicología UCSS

Los trastornos mentales forman parte de los daños que producen años de vida saludables perdidos, es decir, las personas viven pero con situaciones que afectan a su salud a nivel individual y colectivo. El impacto de este tipo de afecciones y de todas las afecciones en general, en un contexto determinado, se conoce como la “Carga de Enfermedad”. En el Perú, la Dirección General de Estadística y el Ministerio de Salud del Perú, al año 2012, estimó que la mayor carga de enfermedad en Lima está conformada por el grupo de enfermedades no transmisibles (60.5%), a diferencia del grupo de enfermedades transmisibles (25.3%) y de los accidentes y lesiones (14.2%); y, de forma específica, estimaron que las enfermedades neuropsiquiátricas ocupan el primer lugar de la carga de enfermedad, entre ellas, encabeza la lista la depresión y en el octavo lugar encontramos la Dependencia de Alcohol (Ministerio de Salud, 2012).

Para abordar los problemas en salud mental se requiere de intervenciones tanto a nivel individual como a nivel grupal: a nivel de comunidades, de gobiernos locales, gobiernos regionales y nacionales. A nivel macro social, al promulgar sus Políticas de Salud, los países adoptan medidas para elevar la salud de las personas tanto para protegerlas y mejorar su salud (Promoción de la Salud); así como para intervenir tempranamente y proteger a las personas de forma específica y/o para intervenir para rehabilitar, limitar el daño y reincorporar a una persona a la sociedad (Prevención de la Salud). A nivel individual, los profesionales de la salud mental (psicólogos y psiquiatras) también realizan en su actividad cotidiana acciones de Promoción y Prevención de la Salud.

En cuanto al abordaje de la Salud Mental en el Perú, este aspecto se fue poniendo progresivamente en la agenda política del Ministerio de Salud y del Gobierno en general. Actualmente, el SIS (órgano ejecutor del Ministerio de Salud) cubre las atenciones en Salud Mental en Centros de Salud, ellos refieren en su pág. web que sólo en la primera mitad del año 2017 recibieron atención en Salud Mental 235 036 personas afiliadas a este seguro, y los diagnósticos más frecuentes, según sus cifras, son: Trastornos Neuróticos, relacionados con el estrés y trastornos somatomorfos; y trastornos del humor (afectivos). (Seguro Integral de Salud, 2017). Estas cifras nos muestran el crecimiento de la demanda de la Salud Mental en nuestro país, sin embargo, éstas pueden aumentar si contáramos también la atención en Salud Mental de otros seguros, por ejemplo, en los seguros privados. Actualmente existe la Ley N° 29889, “Ley que modifica el Artículo 11 de la Ley N° 26842, Ley General de Salud”, ésta garantiza los derechos de las personas con problemas de Salud Mental; y el Programa Presupuestal 0131 Control y Prevención en Salud Mental, programa que respalda las acciones en Salud Mental.

En Lima existen 3 hospitales especializados en Salud Mental.

La intervención en problemas de Salud Mental es compartida por los Psicólogos y, dependiendo de los casos, también, por los Psiquiatras. A partir de la entrevista, evaluación y diagnóstico a los usuarios, los profesionales determinan cuál sería el tratamiento eficaz y su duración, esto con el fin de mejorar la salud de las personas y que éstas puedan contribuir eficazmente en el medio en el que se desenvuelven. Asimismo, es importante que la persona participe activamente en su tratamiento y que reciba el apoyo familiar y social.

Como se ha mencionado anteriormente, a nivel de intervención a nivel nacional en Salud Mental hemos avanzado y, en función de nuestra realidad actual, es necesario continuar con el avance. La oferta en los servicios de Salud Mental debe continuar ampliándose y quienes trabajamos en Salud Mental debemos continuar centrando nuestro trabajo en las personas, fortaleciendo su resilencia y factores protectores y/o brindando tratamiento y rehabilitación; del mismo modo, no debemos dejar de lado la interacción de la persona con otras variables, ya que esta interacción podría hacerla más vulnerable a las enfermedades en Salud Mental, éstas otras variables pueden ser por ejemplo problemas físicos, laborales, ambientales, de alimentación, de pobreza, etc.; y finalmente, debemos continuar aumentando la confianza percibida por parte de la población (usuarios) hacia nosotros, los profesionales que brindamos los servicios de Salud Mental, para continuar facilitando el acceso a la atención en Salud Mental.

Bibliografía

  • MINISTERIO DE SALUD (2012). Carga de Enfermedad en el Perú: estimación de años de vida saludables perdidos. Dirección General de Epidemiología. Recuperado de: http://www.dge.gob.pe/portal/docs/tools/Cargaenfermedad2012.pdf
  • MINISTERIO DE SALUD. Programa presupuestal 0131 control y prevención en salud mental. Recuperado de: https://www.mef.gob.pe/contenidos/presu_publ/ppr/prog_presupuestal/articulados/0131_control_prevencion_salud_mental.pdf
  • ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. CIE-10. 1992. Trastornos Mentales y del Comportamiento. Décima Revisión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades. Descripciones Clínicas y pautas para el diagnóstico. Organización Mundial de la Salud, Ginebra.
  • SEGURO INTEGRAL DE SALUD (2017). SIS atiende casi medio millón de casos relacionados al problema de salud mental. Ministerio de Salud. Recuperado de: http://www.sis.gob.pe/Nuevo/vistas/Frm_NotaPrensa.aspx?np=212

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