RACISMO: hablar de ello y actuar para combatirlo

RACISMO: hablar de ello y actuar para combatirlo

En el marco del “Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial” y de la “Semana de solidaridad con los pueblos que luchan contra el racismo y la discriminación racial”, celebramos los éxitos alcanzados y seguimos adelante en el rescate de la libertad de los oprimidos.

Mg. Teresa Rubino – Universitá di Bari, Prensa UCSS.

El 21 de marzo de 1960, en el marco de unas manifestaciones en contra de las leyes del apartheid, la policía mató a 69 personas que estaban manifestando de manera pacífica en la ciudad de Sharpeville, en Sudáfrica. En 1966, la Asamblea general de las Naciones Unidas, designó esta fecha para celebrar el día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial con el objetivo de incitar a la gente en continuar la lucha en contra de la discriminación. En 1979, la Asamblea General decidió apoyar aún más a todos los que luchan en contra del racismo y estableció que cada año, a partir del día 21, se celebrase la Semana de solidaridad con los pueblos que luchan en contra el racismo y la discriminación racial. A partir de esta fecha, los episodios de racismo han disminuido notablemente.

El concepto de racismo está fuertemente vinculado al de etnocentrismo: algunas personas pertenecientes a un grupo o raza creen que su cultura es superior a las demás culturas. En realidad esta idea solo sirve para justificar los privilegios y las ventajas que poseen. En este sentido, tienen que ser interpretadas las actividades de los gobiernos de Europa en las últimas décadas del XIX, que justificaron la opresión y exterminio de pueblos y la apropiación indebida de países enteros y sus recursos respectivos, bajo el estandarte de superioridad. La discriminación racial es la expresión visual del racismo: consiste en la separación física de una persona de otra por pertenecer a una categoría social diferente de la propia.

Existen muchas formas de discriminación: mirada sospechosa, comentarios irrespetuosos, agresiones físicas, rechazo, limitaciones y todo lo que concierne la negación de los derechos básicos de cada ser humano.

Para extirpar al racismo, antes de todo hay que hablar de ello y ser solidarios. Las víctimas de episodios de racismo no siempre tienen la valentía de denunciar o ni siquiera están en condición de hacerlo. Entonces, allí nosotros tenemos que actuar: ayudar quienes sufren opresiones y restricciones a salir del silencio. Luchar juntos a ellos para que puedan rescatar sus derechos y libertades. ¡Es muy importante proporcionar soporte! También celebrar los éxitos alcanzados hasta ahora y los caídos en las batallas perdidas. La lucha de pocos debe convertirse en la lucha de todos para que la extirpación del racismo sea definitiva.

   

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