Mujeres asesinadas ¿una historia de nunca acabar?

Mujeres asesinadas ¿una historia de nunca acabar?

Relato y reflexión del feminicidio en el Perú


Por GUADALUPE RUIZ RUIZ, redacción CampUCSS

 
Es paradójico que en el último mes de mayo, en el que más celebramos a las mujeres y madres en el Perú, se hayan suscitado los crímenes de feminicidio más horrendos vistos hasta ahora en nuestro país. Según informa un diario local, solo entre enero y abril del presente año se han registrado 35 feminicidios y 83 tentativas en el Perú.

El concepto de feminicidio
se instaló a partir de la década de 1990 para identificar y estudiar una de las expresiones más extremas de la violencia, como es el asesinato de mujeres, revelando que se trata de un mal global con mecanismos de impunidad, que alcanza proporciones epidémicas, según la BBC.

Diana Russell, promotora inicial del concepto, lo definió como “el asesinato de mujeres por hombres motivado por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres”.

El feminicidio no se circunscribe exclusivamente al acto homicida, sino que se extiende a un contexto más complejo que incluye la trama social, política, cultural, institucional y económica que lo propicia, lo encubre y despliega los mecanismos para que quede impune (Monárrez, 2009). Apunta a hacer visibles las relaciones de poder de una sociedad masculinizada que, mediante estructura, propaganda, tradiciones y acciones cotidianas, reproducen el sometimiento de las mujeres y establecen los mecanismos para ejercer violencia contra la mujer necesaria para garantizar su preservación.

América TV

 
Se llamaba Marysella Pizarro Tuanama, tenía 41 años y era madre de cuatro menores. Esta mujer fue asesinada por su ex pareja Fernando Ruiz del Águila, de 49 años, quien le prendió fuego en una peluquería de Tarapoto, en San Martín. Debido al ataque, la dueña del negocio, Tirsa Cachique Ynga, salió gravemente herida pero al día siguiente, también, murió.

La agresión de Ruiz fue registrada por cámaras de vigilancia y celulares. El sujeto ingresó con un balde de gasolina a la peluquería donde trabajaba su pareja y prendió fuego, segundos después hubo una explosión.

Otros dos casos de extrema crueldad hacia la mujer han sido reportados en Arequipa en los últimos días del mes de mayo. Fabiana Mamani Apaza, de 38 años, en la provincia de Caylloma, podría perder la vista luego de ser atacada con un taladro por su conviviente Rolando Saavedra Pari, de 43 años. Su pareja la atacó cuando ella dormía.

En el distrito de Mariano Melgar, en la provincia de Arequipa, Thais Chirinos, de 23 años, pidió que se capture a su ex pareja Víctor Quirita Coronel, de 43 años. A quien denunció por ser agredida con el pico de una botella y golpeada brutalmente por él.

Según el Dr. Rafael Del Busto, el maltrato existe porque el hombre es más posesivo que la mujer, y esto ocurre porque no se está educando bien en la familia. El sentido de pertenencia sobre la madre por parte del niño no está siendo formado adecuadamente.

Esta puede ser una de las causas por las cuales los hombres creen que la mujer, la pareja, es de su propiedad. Además de otros factores que convergen como el entorno social y cultural en el que se desarrolla y crece un niño.

Según el Dr. Rafael Del Busto, el maltrato existe porque el hombre es más posesivo que la mujer, y esto ocurre porque no se está educando bien en la familia.

También se debe tener en cuenta que conductas como la de Fernando Ruiz del Águila y otros agresores, refieren a un trastorno de personalidad paranoide que se manifiesta en un comportamiento suspicaz, celoso e impulsivo. Este es un tipo de personalidad o conducta peligrosa que se forma en la niñez y se manifiesta desde la adolescencia, la cual si no es identificada y atendida puede desencadenar a futuro situaciones de violencia extrema, asevera Del Busto.

Como lo indicó Juan Pablo II en su ‘Carta a las mujeres’, con ocasión de la proximidad de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, en Pekín (1995):

Mirando también uno de los aspectos más delicados de la situación femenina en el mundo, cómo no recordar la larga y humillante historia —a menudo « subterránea »— de abusos cometidos contra las mujeres en el campo de la sexualidad? A las puertas del tercer milenio no podemos permanecer impasibles y resignados ante este fenómeno. Es hora de condenar con determinación, empleando los medios legislativos apropiados de defensa, las formas de violencia sexual que con frecuencia tienen por objeto a las mujeres. En nombre del respeto de la persona no podemos además no denunciar la difundida cultura hedonística y comercial que promueve la explotación sistemática de la sexualidad, induciendo a chicas incluso de muy joven edad a caer en los ambientes de la corrupción y hacer un uso mercenario de su cuerpo.

 
Hagamos ahora objeto de nuestra reflexión estos sucesos y sea el punto de partida para educarnos todos. Los hombres están convocados a hacer la diferencia y a ver a la mujer como un ser digno de respeto, de cariño y de amor. Verla como una madre, una esposa, una hija, una amiga, una hermana y lo que ellas representan en la historia de la humanidad nos ayudarán a valorarla y honrarla. Y a las mujeres corresponde educarse y educar, respetarse y respetar, amarse y amar.
 

Fuentes consultadas

Caputi, Jane; Russell, Diana (septiembre-octubre de 1990). «Femicide: speaking the unspeakable». https://es.wikipedia.org/wiki/Feminicidio
«Femicidio: un mal global». BBC. 23 de noviembre de 2007. https://es.wikipedia.org/wiki/Feminicidio
Medina, Ari (5 de noviembre de 2015). «The growing epidemic of femicide and impunity». Global Citizen. https://es.wikipedia.org/wiki/Feminicidio
Juan Pablo II. https://www.aciprensa.com/Docum/cartamujeres.htm
http://elcomercio.pe/peru/ano-registrandose-35-feminicidios-427178
http://larepublica.pe/impresa/sociedad/881625-feminicidios-de-este-ano-podrian-superar-en-cifras-los-del-2016

2 opiniones en “Mujeres asesinadas ¿una historia de nunca acabar?”

  1. Para este viernes 16.06.17 he sido invitado a participar de una reunión de la Mesa de Concertación para la Atención y Prevención de la Violencia Familiar y Sexual – Tarma, oportunidad en la que compartiré el material publicado, esperando desencadenar algunas iniciativas de participación interinstitucional que nos permitan avanzar gradualmente en la reflexión generalizada (toma de conciencia social del problema) e implementación de acciones concretas para la extinción de esta plaga social.

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