EL ÉXITO DE LA EDUCACIÓN

La Dra. Cristy Ballesteros, nos brinda 5 consejos para adaptarnos a las modalidades virtuales y presenciales, sin interrumpir la continuidad en la educación.

Por Cristy Lourdes Ballesteros Molina

Buscando un retorno escalonado y seguro a las instituciones educativas, el aprendizaje híbrido o semipresencial, ha aparecido como un nuevo programa de enseñanza y aprendizaje formativo y pedagógico por el que han optado diversos países. En Perú, en el contexto actual, muchos de los docentes y estudiantes, se encuentran con la actitud de afrontar resilientemente el acceso al conocimiento, la gestión de la información, y la producción del contenido crítico y reflexivo, que va conformando diferentes estructuras de aprendizaje en el alumno en sus diferentes niveles y áreas de conocimiento, de manera presencial y de manera remota al mismo tiempo (donde la instrucción es mediada por las tecnologías de información y la comunicación). En este sentido es preciso señalar que la nueva forma de aprender implica no solo para los docentes; sino también para los estudiantes, una nueva forma de adaptarse a las circunstancias que nos ofrecen además los escenarios sociales, culturales, sanitarios, políticos, económicos, etc., en los que también tienen cabida, el transcurso de la vida y la experiencia humana. Y de esta manera, existe la posibilidad de generar mayor autonomía humana y creativa de los alumnos; ampliar los tiempos y espacios para aprender; favorecer el trabajo colaborativo; y ofrecer la posibilidad de implementar diversas metodologías, técnicas y estrategias.

A continuación, se exponen una serie de consejos clave para implementar el aprendizaje híbrido tanto para docentes, como para alumnos:

 

1. REPENSAR LA CREATIVIDAD

En el contexto híbrido de aprendizaje, el pensamiento y las emociones, son dos fuentes que definen la existencia de las experiencias humanas. Estas experiencias, determinan la participación crítica, activa y reflexiva de todas las personas implicadas en los procesos de enseñanza y aprendizaje. En tal sentido, se sugiere pensar la creatividad como una nueva forma de entender y transformar la educación, basada en nuestras experiencias, nuestros intereses, nuestras expectativas. Es relevante construir una nueva manera de mirar los contenidos, los roles de los actores educativos y los recursos disponibles. Aprovechando los escenarios de aprendizaje (mediatizados por las nuevas tecnologías). Una nueva mirada de la educación solo puede generarse tras la revisión de ciertos mitos, creencias y estereotipos que poco favorecen la construcción de contextos creativos de enseñanza y aprendizaje.

 

2. FLEXIBILIZAR EL APRENDIZAJE

El reto no sólo es poner algunas actividades en línea, sino también sugerir diseñar nuevas herramientas y prácticas pedagógicas, que tienen que ver con las realidades educativas y cotidiana de cada estudiante, en particular teniendo en cuenta los siguientes elementos:

A vueltas con la centralidad en el estudiante: En todo momento, la educación híbrida, como experiencia humana, además de ser facilitada por la creatividad, es facilitada por la motivación y autonomía de los estudiantes. Por tanto, en la medida en que estos reciban el apoyo, la escucha, y el confort suficiente de las personas cercanas que guían y acompañan el proceso de adquisición de conocimientos se garantiza su disponibilidad de manera significativa.

Proponer un aprendizaje activo y orientado a los resultados: Dado que la enseñanza está centrada en el estudiante. Desde el marco de la metodología inductiva (Prieto y otros (2014)), su versión híbrida ofrece diferentes modalidades y actividades[1]. Esto incita a los estudiantes a convertirse en actores de sus aprendizajes en vez de espectadores. La situación actual también ha demostrado la pertinencia de una situación auténtica (como la evaluación de la credibilidad de una fuente de información) para preservar su interés y su vínculo con el sistema educativo.

Mejor gestión de la carga de trabajo y del tiempo: si el equilibrio entre la enseñanza presencial y a distancia es, en el contexto actual, más difícil, la clave de la hibridación es, sin embargo, lograr combinar ambas para que no se produzca una sobrecarga de trabajo.

 

3. ELABORAR UN PLAN PARA LA CREACIÓN DE LA COMUNICACIÓN ABIERTA Y DE CONFIANZA

Durante la pandemia, internet ha sido un espacio para consumir y producir todo tipo de información, pero no toda la información que aparecen en los portales web y las redes sociales, es digna de tener una validación científica, que asegura el aprendizaje sostenido y formativo cuando actualizamos contenidos pedagógicos. En este sentido, tenemos un desafío constante de diseñar experiencias de aprendizajes híbridas colaborativas en el marco de una comunicación fluida, transversal y personalizada con nuestros grupos académicos de referencia.

Nuestro plan de comunicación abierta y de confianza puede permitir: crear cultura y sentido de pertenencia, fomentar la familiaridad y permitir la transferencia de información, de manera precisa y en el momento adecuado. Y finalmente disponer de la información de gestión necesaria para facilitar la eficacia (saber lo que hay que hacer) y la eficiencia (saber que se está haciendo bien la actividad) para conseguir nuestro objetivo de mejora de la organización.

 

4. SOSTENER LA DINÁMICA DE LA INVESTIGACIÓN ORIENTADA A LA RESOLUCIÓN

En la actual educación semipresencial el trabajo colegiado, se encuentra orientado a una nueva visión del aula como espacio de investigación y desarrollo profesional[2], donde se cuestionan el papel que los docentes deben desempeñar y cuál debe ser su compromiso; ¿deben jugar el papel de profesionales técnicos que repiten y reproducen conocimientos generados por otros, o el papel de profesionales reflexivos, autónomos, que piensan, toman decisiones, interpretan su realidad y crean situaciones nuevas a partir de los problemas de la práctica cotidiana con la finalidad de mejorarla o transformarla?

 

5. “TODOS EN LA MISMA SÍNTONÍA”: FOMENTAR EL APRENDIZAJE COLABORATIVO.

Bien sea de manera remota, o bien desde las aulas. Los estudiantes y los docentes, pueden aprovechar al máximo las bondades que ofrecen los recursos tecnológicos[3] y los entornos virtuales de aprendizaje[4]. Y una de esas bondades es el aprendizaje colaborativo, que permite la implicación de todas las personas que forman parte del proceso educativo, repercutiendo en una mayor flexibilidad, ajustada a las necesidades de cada uno, pero al mismo tiempo donde cada participante asume la responsabilidad por su propio aprendizaje y por el de sus compañeros de grupo. En este sentido, el aprendizaje colaborativo es un método que valora la actividad independiente de los estudiantes para contribuir con los objetivos del grupo y promueve su capacidad para establecer vínculos positivos, productivos y respetuosos para lograr las metas de aprendizaje. Lo esencial del trabajo colaborativo es el intercambio de conocimientos entre pares y la participación efectiva y respetuosa para desarrollar una tarea, construir un conocimiento compartido o solucionar un problema. El trabajo colaborativo propicia mayores niveles de desarrollo cognitivo, potencia el aprendizaje y facilita la construcción social del conocimiento.

 

 

Cristy Lourdes Ballesteros Molina

*Doctora en Sociología y Antropología por la Universidad Complutense de Madrid. Magíster en Análisis de la Comunicación y del Conocimiento por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en investigación sobre migraciones, identidad, género y poblaciones vulnerables. Especialista en gestión y planificación de proyectos sociales.

 

 

 

Referencias:

[1] Alfredo Prieto, David Díaz y Raúl Santiago. (2014) Metodologías inductivas El desafío de enseñar mediante el cuestionamiento y los retos. Grupo Océano. Universidad de la Rioja.

[2] Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) 2018. La Formación Docente en Servicio en el Perú: Proceso de diseño de políticas y generación de evidencias. ISBN 978-9972-841-38-5

[3] ICT in Education. Unesco Mobile Learning Publications. http://www.unesco.org/new/en/unesco/themes/icts/m4ed/mobile‐learning‐ resources/unescomobilelearningseries/  (Consulta Mayo 2013).

“Mobile Learning: Los recursos móviles en educación. De la pizarra tradicional a la tableta digital”. Youtube http://www.youtube.com/watch?v=kzg_We5Q3LA (Consulta Junio 2013)

[4] Adell, S. (2010). Los entornos virtuales de aprendizaje (PLEs): Una nueva manera de entender el aprendizaje. Recuperado de https://digitum.um.es/jspui/bitstream/10201/ 17247/1/Adell&Casta%C3%B1eda_2010.pdf (12-10-2011) Abbitt, J. (2011). Measuring Technological Peda- gogical Content Knowledge in Preservice Teacher Education: A Review of Current Methods and Instruments, Journal of Research on Technology in Education, 43(4), pp. 281-300. Recuperado de http:// www.dlc-ubc.ca/word-press_dlc_mu/ educ500/files/2011/06/abbitt.pdf (12-10-2016)

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