
En el marco del Día del Contador Público, el docente Leonard Luis Purisaca Oyola reflexiona sobre el impacto de la inteligencia artificial en la profesión y el papel fundamental de la ética y el factor humano.
Por: Leonard Luis Purisaca Oyola
Docente del Programa de Contabilidad y Finanzas (UCSS Filial Rioja)
11 de setiembre, 2026
Cada 11 de septiembre, al conmemorar la promulgación de la Ley N.º 13253 de Profesionalización del Contador Público (modificada por la Ley N.º 28951), celebramos la evolución de una disciplina fundamental para la salud financiera y el desarrollo del Perú. Desde las aulas con aroma de café de nuestra Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS), Filial Rioja, en este palpitante corazón de la región San Martín, contemplamos cómo los futuros profesionales se preparan para un entorno laboral dinámico, donde el rigor técnico debe fusionarse con la calidez humana y la vocación de servicio.
Hoy, sin embargo, nos encontramos ante un punto de inflexión histórico. La irrupción de la inteligencia artificial y la automatización digital ya no son promesas futuras; son realidades tangibles que redefinen nuestras prácticas diarias. El procesamiento automatizado de facturas electrónicas, la conciliación automática y el reporte financiero en tiempo real han liberado al contador de las tareas mecánicas. La tecnología asume las tareas repetitivas, como la conciliación de cuentas y la facturación, permitiendo al profesional migrar hacia un rol de asesoría estratégica y análisis financiero predictivo.
Aun así, esta transición expone retos orgánicos profundos. En primer lugar, la desproporción regional en Latinoamérica y la tardía adopción de tecnologías de las pequeñas empresas de nuestra Amazonía frente a las grandes ciudades. En segundo lugar, la obsolescencia de los currículos de educación superior, que exige un rediseño académico inmediato para preparar a los estudiantes en analítica de datos. El mercado de hoy no demanda registradores de datos, sino analistas críticos que interpreten algoritmos, transformando frías estadísticas en decisiones de negocio ágiles que beneficien a los emprendedores y productores de nuestra Amazonía y de toda nuestra patria.
Finalmente, el componente más esencial e insustituible de nuestra profesión en la era de la automatización es el factor humano y ético. En una disciplina donde la confianza pública es el activo más valioso, la inteligencia artificial carece de conciencia moral y criterio social. Es allí donde el profesional contable de la UCSS marca la diferencia. Educamos bajo la premisa de que la contabilidad es una ciencia social con rostro humano; la transparencia, la ética y el compromiso con la justicia son valores que ningún software podrá reemplazar. En este Día del Contador Público, reafirmamos nuestro compromiso con una formación que integra la competencia técnica y la sensibilidad humana. ¡Feliz Día del Contador Público!
Sobre el autor:

El Mg. Leonard Luis Purisaca Oyola es contador público colegiado y habilitado, magíster en Administración de Negocios (MBA) y especialista en Habilidades Directivas, Soft Skills y Gestión de Conflictos. Cuenta con más de diez años de experiencia en gestión pública y privada, principalmente en administración y contabilidad. Actualmente, es catedrático de la Universidad Católica Sedes Sapientiae (Filial Nueva Cajamarca), donde contribuye a la formación de futuros profesionales.
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