En el Día Internacional de la Felicidad, la Dra. Rebeca Cahui reflexiona sobre bienestar emocional y desafíos en la vida universitaria.
Por: Raúl Ángeles, redacción CampUCSS

Cada 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, una fecha proclamada para reconocer la importancia del bienestar como parte fundamental del desarrollo humano. En el ámbito universitario, esta reflexión adquiere especial relevancia, pues los estudiantes enfrentan desafíos académicos y personales que ponen a prueba su estabilidad emocional.
Desde la psicología, la Dra. Rebeca Cahui, egresada y docente de la Facultad de Ciencias de la Salud (FCS) de la Universidad Católica Sedes Sapientiae (UCSS), explica que la felicidad no debe entenderse como una emoción constante, sino como un estado que se construye en el tiempo. “La felicidad se puede definir como un estado relativamente estable, porque depende de cómo cada persona lo interprete según su historia de vida, sus creencias y su situación actual, encontrándose tanto en momentos específicos como en la valoración de experiencias”.
En la etapa universitaria, este estado puede verse afectado por múltiples factores. La exigencia académica, el proceso de formación personal y la toma de decisiones generan un contexto complejo para los estudiantes. “Hay una confluencia de factores durante la etapa universitaria que ponen a prueba al estudiante, quien además se encuentra en una etapa de juventud, en proceso de formación de su personalidad y aprendiendo a responder emocionalmente a diversas situaciones”.
Entre los principales factores que inciden en el estrés o la ansiedad se encuentran la sobrecarga académica, la falta de organización, el miedo al fracaso y aspectos personales como la autoestima. A ello se suman condiciones sociales, económicas y familiares que influyen directamente en el bienestar emocional del estudiante.
Frente a este panorama, la Dra. Cahui resalta la importancia de adoptar hábitos saludables que favorezcan el equilibrio emocional. “Es necesario que los estudiantes organicen su tiempo utilizando herramientas como agendas o planificadores, identifiquen sus estilos de aprendizaje y desarrollen actividades físicas, además de cuidar su sueño y fortalecer sus redes de apoyo”.
Finalmente, destaca un aspecto central en la experiencia universitaria: el aprendizaje como fuente de satisfacción. “Lo que les hace más felices es aprender, porque cuando los estudiantes logran comprender un tema y expresan que han entendido, se evidencia una sensación de logro personal que contribuye significativamente a su bienestar emocional”.
También te puede interesar:

