{"id":7400,"date":"2013-10-03T14:46:04","date_gmt":"2013-10-03T19:46:04","guid":{"rendered":"http:\/\/camp.ucss.edu.pe\/?page_id=7400"},"modified":"2013-10-03T14:46:04","modified_gmt":"2013-10-03T19:46:04","slug":"clara-caselli-maestra-en-doctrina-social-de-la-iglesia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/camp.ucss.edu.pe\/elpatiodelaucss\/especiales\/clara-caselli\/clara-caselli-maestra-en-doctrina-social-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Clara Caselli, maestra en Doctrina Social de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<div style=\"font-family: Georgia;\">\n<em>Dos textos imprescindibles sobre Econom\u00eda y Doctrina Social de la Iglesia de la Dra. Clara Caselli, publicados por el Dr. Jos\u00e9 Antonio Benito en su blog personal: <a href=\"http:\/\/jabenito.blogspot.com\/2013\/09\/clara-caselli-maestra-en-la-doctrina.html\" title=\"Clara Caselli\" target=\"_blank\">http:\/\/jabenito.blogspot.com\/2013\/09\/clara-caselli-maestra-en-la-doctrina.html<\/a><\/em><\/p>\n<hr>\n<div align=\"center\">\n<h3>ESTADO, MERCADO Y ORGANISMOS NO LUCRATIVOS:EL PUNTO DE VISTA DE UN ECONOMISTA DE EMPRESA<\/h3>\n<\/div>\n<ol>\n<li>\n<h4>El mercado no existe por naturaleza, el mercado es el resultado de una actividad humana<\/h4>\n<p>El mercado no se encuentra por naturaleza, pues es el resultado da la actividad de los hombres en el curso del tiempo. El mercado es algo humano, hist\u00f3rico, cultural.<\/p>\n<p>Todos conocen la definici\u00f3n de mercado: un punto de encuentro de compradores y vendedores, que compran y venden bienes y servicios. En esta definici\u00f3n hay un punto que querr\u00eda subrayar: para intercambiar cosas los individuos tienen que comunicarse entre ellos. El intercambio de bienes presupone un intercambio de informaciones. En un mercado que funciona bien este proceso es f\u00e1cil, r\u00e1pido y eficiente.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es que el mercado no existe por naturaleza, pues es el resultado de una experiencia hist\u00f3rica, la experiencia de individuos que poseen bienes, es decir algo interesante para otros individuos, y que por lo tanto se relacionan entre ellos. El mercado es una forma de relaci\u00f3n humana, una construcci\u00f3n hecha por los hombres, que est\u00e1 basada en un complejo de reglas que definen c\u00f3mo las relaciones de intercambio de bienes tienen que ser desarrolladas.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el mercado c\u00f3mo estructura de relaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n implica que el aspecto normativo-jur\u00eddico sea tomado en cuenta desde el inicio, porque no es simplemente complementario sino constitutivo, esencial para la existencia del mercado mismo. No podr\u00eda existir un mercado sin reglas, as\u00ed c\u00f3mo no pueden existir relaciones interpersonales sin reglas.<\/p>\n<p>Pero, hay reglas y reglas. \u00bfC\u00f3mo tienen que ser las reglas del mercado?<\/li>\n<li>El mercado y sus fracasos\n<p>Muchos economistas (hoy como en el pasado) opinan que el libre mercado es la forma m\u00e1s eficiente para organizar la vida econ\u00f3mica de un pa\u00eds y que el estado no tiene que poner reglas porque si todos los sujetos econ\u00f3micos persiguen su inter\u00e9s, la consecuencia es el bienestar general, gracias a la intervenci\u00f3n de una \u00abmano invisible\u00bb que equilibra todo y transforma los ego\u00edsmos en virtudes.<\/p>\n<p>\u00bfPero, es as\u00ed? No, no es as\u00ed. Muchas veces el mercado fracasa y sus fracasos son debidos a varios motivos. Limit\u00e9monos a los m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>Primero. Hay bienes de naturaleza p\u00fablica. El mercado no logra producir todos los bienes p\u00fablicos que necesitan, es decir, los bienes para los cuales no hay competencia ni rivalidad entre los individuos porque el uso por parte de uno no excluye el uso por parte de otros. Por ejemplo, este es el caso de las carreteras, de la defensa, de la justicia. No existe un mercado de esos bienes, porque nadie puede ser excluido.<\/p>\n<p>Segundo. Hay bienes sin precio. A veces la actividad econ\u00f3mica de una empresa produce consecuencias sobre otras empresas o personas, pero estos efectos no pueden ser medidos, porque no hay precios que puedan medirlos. Este es el caso de la contaminaci\u00f3n del medio ambiente: hay un da\u00f1o econ\u00f3mico, pero no hay un precio.<\/p>\n<p>Tercero. A veces el mercado no funciona porque las informaciones relativas a la calidad, a la cantidad y al precio de los bienes no circulan bien: unos sujetos las poseen y a otros les faltan. Si en un mercado hay alguien que sabe mucho y otros que no saben nada, las relaciones econ\u00f3micas no est\u00e1n equilibradas y no son eficientes (por ejemplo: este es el caso del mercado laboral, del mercado del cr\u00e9dito, del mercado de los seguros).<\/p>\n<p>Cuarto. Adem\u00e1s, los mercados tienen muchas imperfecciones: no siempre hay una verdadera competencia entre las empresas, al contrario prevalecen empresas monopolistas que pueden aprovecharse de su posici\u00f3n para ganar m\u00e1s; no siempre el acceso al mercado es posible para todos y se encuentran obst\u00e1culos e la entrada; etc. Todos estos casos nos hacen entender que no siempre la \u00abmano invisible\u00bb equilibra m\u00e1gicamente las cosas. Pero, no podr\u00eda ser diferente. Perm\u00edtanme una consideraci\u00f3n de tipo antropol\u00f3gico: \u00bfc\u00f3mo es posible que la suma de los ego\u00edsmos individuales produzca un bienestar general?<\/li>\n<li>\n<h4>El estado como remedio a los fracasos del mercado y los fracasos del estado<\/h4>\n<p>            Cu\u00e1ndo los economistas y los pol\u00edticos se dieron cuenta de los l\u00edmites del mercado, la soluci\u00f3n que imaginaron fue la dilataci\u00f3n del papel del estado.<\/p>\n<p>Desde el per\u00edodo entre las dos guerras mundiales, en todo el mundo el estado empez\u00f3 a ocuparse de econom\u00eda (directa o indirectamente), de educaci\u00f3n, de salud, de cultura, etc. El fin declarado era remediar un mercado ineficiente, pero con el modelo del welfare state (estado de bienestar, estado social) el fin se volvi\u00f3 en la gesti\u00f3n de actividades que las empresas y los individuos pueden desarrollar muy eficientemente, pero el estado las hace para conseguir un control pol\u00edtico, social y cultural de la sociedad.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el estado \u2013 como tambi\u00e9n el mercado \u2013 no es eficiente, ni tampoco justo y equilibrado. \u00bfPorqu\u00e9 el estado fracasa?<\/p>\n<p>Primero. No siempre los pol\u00edticos y los funcionarios p\u00fablicos toman decisiones y tienen comportamientos correctos, al contrario a veces se aprovechan de su posici\u00f3n de poder para conseguir m\u00e1s poder y tambi\u00e9n ganancias ilegales. Estos comportamientos son m\u00e1s probables si el papel del estado es muy amplio.<\/p>\n<p>Segundo. Si es verdad que no siempre las decisiones tomadas gracias al mecanismo del mercado, es decir, a trav\u00e9s de los precios, son racionales, \u00bfc\u00f3mo es posible que decisiones pol\u00edticas tomadas sin mecanismos que no tengan una s\u00f3lida base objetiva sean m\u00e1s racionales y eficientes?<\/p>\n<p>Tercero. El sector p\u00fablico es mucho m\u00e1s burocratizado que el sector privado. La presencia de la burocracia no elimina la asimetr\u00eda informativa, al contrario, hay funcionarios que saben mucho y ciudadanos que est\u00e1n en una posici\u00f3n de inferioridad muy grande.<\/p>\n<p>Cuarto. Si el estado dilata su actividad necesita m\u00e1s recursos y, por lo tanto, pide m\u00e1s impuestos, sustrayendo recursos a las empresas privadas y a los particulares que podr\u00edan usarlos m\u00e1s eficientemente.<\/p>\n<p>Quinto. En la l\u00f3gica del mercado el objetivo es econ\u00f3mico (el provecho propio). En la l\u00f3gica del estado el objetivo es pol\u00edtico, es decir, el crecimiento del poder, lo que implica una l\u00f3gica que no es econ\u00f3mica. Muy probable que asenso pol\u00edtico y parsimonia no est\u00e9n de acuerdo.<\/p>\n<p>Sexto. No siempre las decisiones tomadas seg\u00fan el principio de la mayor\u00eda son verdaderamente democr\u00e1ticas. Hay una paradoja muy famosa, conocida c\u00f3mo la paradoja de la mayor\u00eda. Supongamos que tenemos que hacer un sondeo para saber cuales son los colores favoritos por la mayor\u00eda de la gente. Entrevistamos tres personas: A, B y C. A prefiere el blanco al negro y al amarillo, mientras que a B le gusta m\u00e1s el amarillo que el blanco y el negro, C indica en el orden negro, amarillo y blanco. Bueno, entre el blanco y el negro, la mayor\u00eda prefiere el blanco; entre el negro y el amarillo el favorito es el negro. Por lo tanto, se podr\u00eda concluir que el orden de preferencia por la mayor\u00eda es el siguiente: blanco, negro, amarillo. Al contrario, B y C prefieren el amarillo al blanco (\u00a1es todav\u00eda la mayor\u00eda!).<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo. El desarrollo del estado social, c\u00f3mo ya dicho, implica el uso de recursos econ\u00f3micos para brindar servicios que muchas veces no tienen una calidad alta y que, adem\u00e1s, cuestan mucho. La experiencia de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados ense\u00f1a con mucha evidencia las contradicciones de este modelo de estado.<\/li>\n<li>\n<h4>\u00bfHay algo entre el estado y el mercado?<\/h4>\n<p>            C\u00f3mo hemos visto, el mercado fracasa y el estado no es un buen remedio. \u00bfEs posible encontrar algo alternativo entre estado y mercado? \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s?<\/p>\n<p>            La respuesta es f\u00e1cil: est\u00e1 la econom\u00eda y la sociedad, donde no se encuentran engranajes an\u00f3nimos, por un lado, y s\u00fabditos o esclavos, por el otro. Al contrario, se encuentran personas y empresas, con su identidad y sus relaciones.<\/p>\n<p>            Si observamos lo que los sujetos hacen, nos damos cuenta de la existencia de formas de organizaci\u00f3n y reglamentaci\u00f3n econ\u00f3mica que son diferentes de las relaciones de mercado y de las organizaciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>            En s\u00edntesis hay dos tipos de fen\u00f3menos:<\/p>\n<p>Primero. Las empresas concluyen acuerdos y alianzas entre ellas para reducir la incertidumbre y el riesgo del mercado. As\u00ed, permanece todav\u00eda el mercado, pero a lado &#8211; y complementaria &#8211; hay una zona gris de relaciones que no est\u00e1n gobernadas por las reglas del mercado sino por las reglas que ellas mismas dictan. La regla en este caso surge del interior de la vida de las empresas. Adem\u00e1s, las alianzas estrat\u00e9gicas nacen para durar en el tiempo. Una alianza permite a todas las empresas que crezcan (al extranjero tambi\u00e9n) sin modificar radicalmente su tama\u00f1o y por lo tanto sin invertir todo el dinero que ser\u00eda necesario en caso de crecimiento de dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Segundo. Por otro lado, se encuentran en la sociedad iniciativas que nacen del deseo compartido por muchas personas de hacer algo sin un fin de utilidad inmediata, sin ganancia econ\u00f3mica, simplemente a partir del deseo de hacer algo \u00fatil para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La historia de la Iglesia, de la comunidad cristiana, tiene una riqueza extraordinaria en este sentido: hospitales, escuelas, universidades, etc., siempre han sido creados como resultado de un encuentro entre las infinitas necesidades del pueblo y el deseo de utilidad de la vida de algunos. No estoy hablando de simples actividades caritativas: me refiero a iniciativas econ\u00f3micas que son verdaderas empresas (empresas no lucrativas). Estas iniciativas tienen valores y reglas que nacen de los que las est\u00e1n construyendo y las reglas tienen el fin de garantizar orden, equilibrio, lealtad, justicia, verdad, responsabilidad.<\/p>\n<p>Si retomamos los motivos de fracasos del estado y del mercado, nos damos cuenta que, sean las alianzas o las empresas no lucrativas pueden ser una respuesta muy eficiente a los fracasos mismos. Por ejemplo, tomemos el caso de una familia que tiene un abuelo enfermo: el estado puede dar respuesta a esta necesitad, pero solo organizando actividades muy costosas, no siempre eficientes ni eficaces. La experiencia y el sentido com\u00fan tambi\u00e9n nos dicen que la respuesta a una necesidad es tanto m\u00e1s puntual cuanto m\u00e1s no es un mecanismo impersonal que va a brindar el servicio, sino los que viven m\u00e1s cerca de la persona. En nuestro ejemplo, significa que la respuesta a la necesitad del abuelo sale mejor si no es una instituci\u00f3n p\u00fablica que se ocupa de \u00e9l, sino su familia misma (la municipalidad o el estado podr\u00edan intervenir para apoyar, capacitar y financiar la familia).<\/p>\n<p>La doctrina social de la Iglesia habla del principio de subsidiariedad para expresar esta idea.<\/li>\n<li>\n<h4>La econom\u00eda y la sociedad deber\u00edan crear las reglas del estado y del mercado<\/h4>\n<p>            En conclusi\u00f3n, la observaci\u00f3n de la realidad de la econom\u00eda nos sugiere que los individuos saben construir iniciativas econ\u00f3micas y sociales, saben poner reglas que facilitan su desarrollo, saben reglamentar sus relaciones de intercambio de bienes e informaciones. Entonces, no necesitan un estado que dicte reglas de convivencia para hombres que no saben relacionarse y socializarse, como si fueran ni\u00f1os. Al contrario, necesitan un marco normativo que facilite el libre crecimiento de relaciones humanas, porque estas son un recurso fundamental para el desarrollo de un pa\u00eds: as\u00ed se construye el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>            \u00bfC\u00f3mo tiene que ser planteada la relaci\u00f3n entre estado, mercado e iniciativas de la sociedad? La sociedad tiene que crear el mercado y el estado tiene que favorecerlo y ayudarlo: estamos hablando de un proceso que tiene que ser desarrollado, de una construcci\u00f3n. En efecto, el mercado no puede nacer espont\u00e1neamente ni auto fundarse: el mercado es libre si hay libertad (no es el contrario). El mercado es condici\u00f3n necesaria pero no suficiente para la existencia de la democracia. No es el mercado que hace libres a las personas y a las empresas, la libertad es un proceso que se desarrolla en el \u00e1mbito de las relaciones personales y pol\u00edticas. En este \u00e1mbito los valores de uso prevalecen sobre los valores de cambio. En las relaciones entre las personas aparecen valores como dones, en el \u00e1mbito p\u00fablico los valores (y bienes) comunes. No son valores que se sit\u00faan al lado de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>            Desde este punto de vista, el mercado tiene que ser proyectado y construido como estructura de comunicaci\u00f3n entre individuos libres, pero imperfectos, que toman la responsabilidad y se encargan de la tarea de buscar a trav\u00e9s de la compra y de la venta de bienes y servicios la respuesta m\u00e1s adecuada (oferta) para sus necesidades (demanda).<\/p>\n<p>            El asunto de las reglas del mercado tiene que ser planteado de esta manera. Las reglas deben desarrollar y fortalecer el crecimiento de la libertad de construir iniciativas econ\u00f3micas y sociales, expresi\u00f3n de la capacidad de relacionarse de todos los sujetos.<\/p>\n<p>            \u00bfC\u00f3mo tienen que ser estas reglas? Un buen mercado necesita pocas reglas y controles eficaces (no vejatorios).<\/p>\n<p>            Si, por un lado, no basta el mercado (en efecto muchas veces la libertad que el mercado garantiza es la libertad de actuar en contra de los  dem\u00e1s), por otro lado &#8211; como la imperfecci\u00f3n no est\u00e1 en el mercado sino en los hombres que act\u00faan &#8211; tenemos que evitar el error contrario, es decir, no puede ser que todo se solucione porque otros hombres, igualmente imperfectos, pero en el marco del estado, se sustituyan a los particulares dictando reglas abstractas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En conclusi\u00f3n, querr\u00eda decir unas cosas:<\/p>\n<p><strong>Primero.<\/strong> La creaci\u00f3n de reglas econ\u00f3micas (y sociales) no deber\u00eda ser el resultado de un proceso vertical sino de un proceso horizontal y pluralista. Diferentes sujetos tienen que ser responsables para la creaci\u00f3n de las reglas de sus relaciones.<\/p>\n<p><strong>Segundo.<\/strong> No es necesario un sin n\u00famero de reglas. Al contrario la econom\u00eda es m\u00e1s eficiente si las reglas son pocas y claras.<\/p>\n<p><strong>Tercero.<\/strong> Las reglas tienen el fin de valoriza y favorecer, no el fin de reprimir lo que nace en la sociedad.<\/p>\n<p><strong>Cuarto.<\/strong> La escasez de las reglas tiene que ir junto a la rigurosidad de los controles.<\/p>\n<p>            En s\u00edntesis, se necesitan reglas que favorezcan la transparencia, la circulaci\u00f3n de las informaciones, la subsidiariedad, la igualdad de las oportunidades, la no-arrogancia y la solidaridad entre las generaciones.<\/p>\n<h4>Bibliograf\u00eda<\/h4>\n<p>Este art\u00edculo es el resultado conjunto del trabajo cient\u00edfico y de la amistad de un grupo de economistas generales y economistas de empresa italianos (al cual el Autor del presente art\u00edculo estaba incorporado) que discutieron el tema desde los a\u00f1os 1994-1995. De este trabajo salieron muchos art\u00edculos contenidos en la revista \u00abPersone &#038; Imprese\u00bb, en particular dos n\u00fameros monogr\u00e1ficos: \u00abConstruir el mercado\u00bb (n. 2 \u2013 1995), \u00abMercado y mercados\u00bb (n.3 \u2013 1995).<\/p>\n<p>Para estudiar a fondo el tema, se\u00f1alamos los textos siguientes:<\/p>\n<p>Williamson O. E., L&#8217;organizzazione economica: imprese, mercati e controllo politico, Il Mulino, Bologna 1991<\/p>\n<p>Lazonick W. H., L&#8217;organizzazione delle imprese e il mito dell&#8217;economia di mercato, Il Mulino, Bologna 1993<\/p>\n<p>Bowles S., Gintis H., Gustafsson B., Markets and democracy: Participation, Accountability and Efficiency, Cambridge University Press, Cambridge 1993<\/p>\n<p>Egidi M., Marris R., Economics, Bounded rationality and Cognitive Revolution, Elgar, Aldershot 1992<\/p>\n<p>Zamagni S., The Economics of Altruism, Elgar, Aldershot 1995<\/p>\n<p>Wolf C., Mercato o stato: una scelta tra alternative imperfette, Giuffr\u00e9, Milano 1995<\/p>\n<hr>\n<div align=\"center\">\n<h3>40 A\u00d1OS DESPU\u00c9S: ACTUALIDAD DE LA ENSE\u00d1ANZA DE LA GAUDIUM ET SPES SOBRE LOS TEMAS ECON\u00d3MICOS Y SOCIALES<\/h3>\n<\/div>\n<h4>El hombre econ\u00f3mico seg\u00fan la Gaudium et Spes: 40 a\u00f1os de cambios no quitan valor a este perfil<\/h4>\n<p>La Gaudium et Spes trata los temas de la vida econ\u00f3mica en sus puntos 63-72. Despu\u00e9s de una introducci\u00f3n, que retoma la idea central en toda la Doctrina Social de la Iglesia de la dignidad de la persona humana como \u00abautor, centro y fin de toda la vida econ\u00f3mica y social\u00bb, se subrayan unas inquietudes: primero un cierto esp\u00edritu economista que se detecta en la manera de mirar a la actividad econ\u00f3mica y en segundo lugar la existencia de muchas desigualdades entre sectores, regiones y naciones. Al finalizar esta introducci\u00f3n se invocan reformas pero sobre todo un cambio de mentalidad y costumbres para que la vida econ\u00f3mica pueda desarrollarse con justicia y equidad.<\/p>\n<p>En la primera secci\u00f3n la Gaudium et Spes trata el tema del desarrollo: para conseguirlo hay que producir m\u00e1s, innovar, crear empresas, pero no con el fin \u00faltimo de obtener mas productos sino con el de dar un servicio al hombre integral, respetando las leyes de la econom\u00eda pero en el marco del orden moral. Por este motivo el desarrollo tiene que estar bajo el control del hombre (y del mayor n\u00famero posible de personas) y tender a eliminar las desigualdades.<\/p>\n<p>La segunda secci\u00f3n es muy interesante porque comenta unos principios y da unas pautas fundamentales para orientar todo el comportamiento econ\u00f3mico: el valor y la dignidad del trabajo, la participaci\u00f3n, el destino universal de los bienes, el fin de la inversi\u00f3n y de los controles monetarios, el acceso a la propiedad y su sentido.<\/p>\n<p>El texto concluye que los cristianos pueden contribuir mucho al bienestar de la humanidad y a la paz en el mundo a trav\u00e9s de su comportamiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Para entender toda la validez actual de este texto es interesante partir de un bosquejo del perfil de \u00abhombre econ\u00f3mico\u00bb que est\u00e1 detr\u00e1s del documento.<\/p>\n<p>Antes que nada, es un hombre protagonista de la aventura econ\u00f3mica, de la cual es \u00abautor\u00bb, \u00abcentro\u00bb y \u00abfin\u00bb. Por lo tanto tiene que ser un hombre justo: justicia y equidad son dos principios fundamentales para orientarlo. Produce, crea empresas, toma riesgos, desaf\u00eda el futuro introduciendo cambios e innovaciones, conoce y respeta las leyes de la econom\u00eda pero todo lo que hace se coloca en el marco de una visi\u00f3n moral. Asimismo se preocupa porque los dem\u00e1s puedan tomar parte activa en el proceso de desarrollo y se vayan reduciendo las desigualdades que hay en el mundo.<\/p>\n<p>Tiene una conciencia muy alta del valor del trabajo, a trav\u00e9s del cual expresa su creatividad y genialidad y se procura los medios para subsistir, pero sabe que lo m\u00e1s importante es que est\u00e1 colaborando a la obra creadora de Dios y a la obra redentora de Cristo (por medio de la oblaci\u00f3n de lo que hace). Tiene conciencia de sus derechos y deberes y al mismo tiempo se preocupa porque el trabajo no vuelva a ser una nueva forma de esclavitud.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, la empresa es una comunidad de personas que trabajan juntas buscando su libertad y autonom\u00eda. Por este fin posee bienes que sirven para desarrollar la actividad econ\u00f3mica, pero no los considera exclusivamente como suyos sino comunes. Cuando se relaciona con otros agentes econ\u00f3micos, tambi\u00e9n a nivel internacional, se preocupa por respetar las costumbres y culturas diferentes. Trata de actuar fomentando una postura activa de todos frente a la sociedad y lucha contra la irresponsabilidad y el ego\u00edsmo. Invierte para generar trabajo antes que beneficios y realiza un justo equilibrio entre necesidades actuales y futuras en una perspectiva de solidaridad entre generaciones en el tiempo y no se deja atraer por la ilusi\u00f3n del crecimiento r\u00e1pido de la riqueza a trav\u00e9s de la inflaci\u00f3n. Da a la propiedad su justo valor de medio de expresi\u00f3n y factor de autonom\u00eda, pero cuando maneja la pol\u00edtica econ\u00f3mica usa de la intervenci\u00f3n p\u00fablica como instrumento sin ignorar sus limites.<\/p>\n<p>En 40 a\u00f1os son muchos los cambios ocurridos en el contexto econ\u00f3mico: por lo tanto es interesante preguntarse si el dictado de la Gaudium et Spes sigue teniendo validez. Antes que nada, es necesario fijarse en los cambios m\u00e1s importantes que han ocurrido. En particular:<\/p>\n<p>el pasaje de la econom\u00eda industrial a la econom\u00eda de la informaci\u00f3n determinado por la aceleraci\u00f3n del desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico que ha abierto interesantes oportunidades de cambio en las caracter\u00edsticas del trabajo humano que se ha vuelto menos dependiente de habilidades manuales y cada vez m\u00e1s rico en contenido intelectual y relacional;<br \/>\nel fracaso de los sistemas econ\u00f3micos basados en el colectivismo y en la propiedad p\u00fablica de los bienes, que parece haber sancionado el triunfo del mercado como ideolog\u00eda (y no simplemente como forma econ\u00f3mica);<br \/>\nel empeoramiento de la calidad de la vida ligado a la contaminaci\u00f3n del medio ambiente;<br \/>\nla crisis de los modelos de econom\u00eda de mercado basados en una fuerte intervenci\u00f3n p\u00fablica en el campo social (crisis irreversible del estado de bienestar), con el consiguiente aumento del grado de incertidumbre en la vida social (especialmente la inestabilidad laboral) y la extensi\u00f3n del malestar social tambi\u00e9n a los pa\u00edses desarrollados;<br \/>\nel proceso de globalizaci\u00f3n que ampl\u00eda enormemente los horizontes de la actividad econ\u00f3mica ofreciendo oportunidades de crecimiento de la riqueza en todo el mundo, pero al mismo tiempo \u2013 como dijo Juan Pablo II \u2013 es un fen\u00f3meno intr\u00ednsecamente ambivalente;<br \/>\nlos procesos de migraciones de los pa\u00edses del tercer mundo a los pa\u00edses desarrollados que cambian radicalmente las caracter\u00edsticas de la estructura laboral y generan problemas de integraci\u00f3n social.<br \/>\nFrente a todos estos cambios la afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual la persona humana es autor, centro y fin de la econom\u00eda tiene que ser retomada y entendida bien para no caer en la tentaci\u00f3n economista que hoy en d\u00eda es de una actualidad impresionante: desde este punto de vista es interesante primero entender cu\u00e1les son la visiones o las culturas econ\u00f3micas que se encuentran en el mundo contempor\u00e1neo para ver si y en que medida cumplen con el perfil bosquejado por la Gaudium et Spes.<\/p>\n<h4>La naturaleza de la ciencia econ\u00f3mica<\/h4>\n<p>La palabra \u00abeconom\u00eda\u00bb evoca la idea de riqueza, dinero, producci\u00f3n, bienes, servicios, etc. Para entender su sentido m\u00e1s profundo y sus implicaciones culturales, se tiene que reflexionar sobre dos aspectos. Por un lado la econom\u00eda tiene que ver con los deseos, las aspiraciones, las necesidades de los hombres. Todos desean algo, pero hay deseos que se pueden satisfacer comprando y usando bienes, que por lo tanto tienen un valor de intercambio, un precio, y se encuentran en un mercado. La econom\u00eda se ocupa de este tipo de deseos.<\/p>\n<p>Con respecto a eso, hay dos preguntas interesantes: \u00bfTodos los deseos econ\u00f3micos pueden realizarse? y \u00bfC\u00f3mo pueden realizarse? La realidad nos ense\u00f1a que hay deseos que no se pueden realizar. Por ejemplo, porque es imposible, porque \u00abno tengo tiempo\u00bb, \u00abno tengo dinero\u00bb, \u00abno s\u00e9 c\u00f3mo hacer\u00bb, \u00abprefiero hacer otras cosas antes\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, nunca se logra satisfacer de una manera completa ning\u00fan deseo: la naturaleza misma del deseo es que es infinito. En la experiencia \u00abecon\u00f3mica\u00bb de cada uno se ve muy bien que cuando se logra satisfacer un deseo, inmediatamente hay otro que surge y pide satisfacci\u00f3n y al mismo tiempo es de toda evidencia que cuando se consigue algo esperado siempre queda una \u00faltima insatisfacci\u00f3n. Eso pasa exactamente porque los deseos tienen esta caracter\u00edstica, que siempre rebotan en algo m\u00e1s, en algo diferente y desconocido, que no es econ\u00f3mico en sentido estrecho.<\/p>\n<p>Segundo aspecto. Frente a los deseos \u2013 en toda su amplitud \u2013 se necesitan bienes para satisfacerlos. Pero, estos bienes tienen una caracter\u00edstica: no son infinitos, al contrario los recursos que se pueden usar para satisfacer las necesidades son escasos. La escasez es la caracter\u00edstica principal de los bienes econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>El \u00abdrama\u00bb de la econom\u00eda consiste precisamente en esto: que frente a deseos infinitos est\u00e1n recursos escasos y por lo tanto se tiene que hacer una elecci\u00f3n entre los deseos y antes se tiene que establecer una jerarqu\u00eda entre las necesidades. En otras palabras, se trata de escoger una alternativa entre un conjunto de posibilidades de utilizaci\u00f3n de los recursos: la econom\u00eda nace como ciencia que estudia la mejor manera para manejar este proceso. Pero es muy evidente que en el establecimiento de prioridades y en la decisi\u00f3n de satisfacer un deseo entran en juego elementos que no tienen que ver con la econom\u00eda, sino con los ideales, los valores, las relaciones que las personas tienen.<\/p>\n<p>La vida, entonces, no est\u00e1 hecha s\u00f3lo de econom\u00eda: hay mucho m\u00e1s. Los hombres se dan cuenta de esto cuando perciben que no es posible conseguir una satisfacci\u00f3n completa de sus deseos y que las necesidades siempre se renuevan, porque siempre aparece un deseo \u00faltimo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los aspectos inmediatos e instintivos y que se puede definir como deseo de cumplimiento, de felicidad verdadera y durable.<\/p>\n<p>Cuando los economistas se olvidan de esto y piensan que la idea de hombre econ\u00f3mico agota toda la amplitud de la palabra hombre y dise\u00f1an estrategias empresariales y pol\u00edticas econ\u00f3micas con este aliento corto, siempre escogen soluciones que a veces hacen ganar a corto plazo pero no duran en el tiempo, no producen verdadero desarrollo.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el economismo del cual habla la Gaudium et Spes.<\/p>\n<p>Si no se toma en cuenta este aspecto las acciones econ\u00f3micas generan violencia, enriquecimiento, explotaci\u00f3n del hombre sobre otro hombre. El desarrollo, al contrario es algo integral, econ\u00f3mico y al mismo tiempo social y humano.<\/p>\n<p>Una idea que encuentra mucho consenso entre los economistas es que si todos se preocupan por su propio inter\u00e9s este comportamiento genera a nivel de la econom\u00eda un resultado sumamente positivo: el bienestar de todos ser\u00eda la simple suma de la maximizaci\u00f3n de las utilidades para cada individuo. En otras palabras la suma de los ego\u00edsmos individuales producir\u00eda la satisfacci\u00f3n general. Pero, no es verdad. Se trata de una mentira. Para entenderlo es \u00fatil un ejemplo did\u00e1ctico: si hemos preparado un postre muy rico y todos buscan su propio inter\u00e9s habr\u00e1 alguien que agarra todo sin dejar nada a los dem\u00e1s. Al contrario, puede ser que todos se acuerden que quieren a alguien: en este caso van a comportarse de una manera responsable, es decir, van a compartir el postre con otros (un hermano menor, su novia, sus amigos, etc.). En el primer caso, para poner orden es necesario que una persona parta el postre y ponga reglas de conducta para todos. En el segundo caso habr\u00e1 un desarrollo compartido, un crecimiento del nivel de amistad entre los actores y \u2013 muy probable \u2013 tambi\u00e9n un crecimiento de los recursos: por ejemplo podr\u00eda darse que se preparen dos postres o m\u00e1s (hasta llegar a la creaci\u00f3n de una pasteler\u00eda) y por lo tanto todos podr\u00edan recibir una cantidad m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Esta larga introducci\u00f3n tiene la finalidad de aclarar un punto: la econom\u00eda no es una ciencia neutral, que prepara soluciones cient\u00edficamente perfectas para resolver lo que se puede llamar \u00abel drama de la escasez\u00bb. Los an\u00e1lisis y sugerencias que los economistas elaboran est\u00e1n muy estrechamente relacionados con la idea de hombre, de bien individual y de bien com\u00fan, con los ideales y con los valores que est\u00e1n en el trasfondo. Hay algo detr\u00e1s de la econom\u00eda que no es simplemente econ\u00f3mico. Por eso tiene sentido tratar de identificar las principales culturas econ\u00f3micas que se encuentran en el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<h4>Las culturas econ\u00f3micas en el mundo contempor\u00e1neo<\/h4>\n<p>La diferencia entre las culturas puede ser analizada a trav\u00e9s del estudio del comportamiento frente al riesgo. Para entender esto necesitamos retomar la definici\u00f3n de econom\u00eda como ciencia que estudia las decisiones humanas de elecci\u00f3n entre deseos infinitos frente a recursos escasos. Dado que las personas tienen que definir una jerarqu\u00eda entre los deseos, es evidente que decidir satisfacer un deseo antes que otro implica un riesgo porque luego es posible darse cuenta que la decisi\u00f3n no fue la mejor y habr\u00eda sido preferible satisfacer antes otro deseo.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, las mayores culturas que se encuentran en la realidad econ\u00f3mica contempor\u00e1nea son tres:<\/p>\n<p><strong>a. Cultura del equilibrio (hombre l\u00f3gico-racional)<\/strong><\/p>\n<p>Unos piensan que el riesgo es previsible y puede ser conocido, medido. Ellos opinan que, en efecto, todos los hombres pueden tener acceso a informaciones completas, es decir saben todo lo que se necesita para prever el riesgo y tomar decisiones l\u00f3gicas y racionales. Para concluir buenos negocios lo \u00fanico que necesitan es un eficiente sistema de precios, el libre mercado, un eficiente mercado del dinero y del cr\u00e9dito (para facilitar el proceso de ahorro y de inversi\u00f3n). No hay ning\u00fan imprevisto: nada nuevo puede acontecer. Por ejemplo, hasta hace unos a\u00f1os atr\u00e1s, en la sociedad japonesa el s\u00f3lo hecho de nacer en una cierta familia implicaba un recorrido de la existencia ya determinado: desde el tipo de colegio hasta la universidad y el trabajo (un trabajo para toda la vida, sin cambios y sin riesgos, con avances de carrera preconocidos).<\/p>\n<p><strong>b. Cultura de la coordinaci\u00f3n (hombre cooperativo)<\/strong><\/p>\n<p>Otros piensan, al contrario, que el riesgo no puede ser medido ni previsto porque el ambiente es muy din\u00e1mico y en evoluci\u00f3n. Si es as\u00ed, se trata de buscar la manera de reducirlo.<\/p>\n<p>Una primera alternativa consiste en la disminuci\u00f3n del riesgo del mercado a trav\u00e9s de acuerdos entre las empresas para bajar el nivel de competici\u00f3n. Los acuerdos pueden llevar a la creaci\u00f3n de oligopolios, es decir concentraciones de poder y de riqueza en las manos de pocas personas y empresas. Pero puede tratarse tambi\u00e9n de acuerdos entre peque\u00f1as empresas o entre grandes\/medianas y peque\u00f1as para formar redes y alianzas estrat\u00e9gicas, entre las empresas y sus trabajadores (como en el modelo alem\u00e1n), entre las empresas y los consumidores, entre las empresas y el estado. En otras palabras, se logra reducir la incertidumbre de la vida econ\u00f3mica a trav\u00e9s de acuerdos entre los actores (acuerdos, alianzas, pactos). Una segunda alternativa prev\u00e9 la reducci\u00f3n del riesgo gracias a la intervenci\u00f3n del estado, que opera en la vida econ\u00f3mica y social llevando los riesgos que las personas y las empresas tendr\u00edan que llevar y no logran. Merece subrayar que muchas veces se reduce tambi\u00e9n el nivel de libertad econ\u00f3mica (como en el caso de los pa\u00edses socialistas y de los pa\u00edses que adoptan el modelo del estado de bienestar).<\/p>\n<p><strong>c. Cultura de la competici\u00f3n (hombre competitivo)<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los que se refieren a esta cultura piensan que el riesgo no puede ser medido ni previsto porque el ambiente es muy din\u00e1mico y en evoluci\u00f3n, pero ellos est\u00e1n convencidos de que los hombres tienen la capacidad de tomar la incertidumbre como una oportunidad y de luchar para su propia afirmaci\u00f3n. La vida econ\u00f3mica es una lucha, una competici\u00f3n, y el motor del desarrollo es el empresario individual seg\u00fan dec\u00eda Schumpeter. En otras palabras, el modelo es un empresario que maneja su empresa cuidando su conveniencia, su inter\u00e9s particular, sin preocuparse mucho de las consecuencias negativas de su conducta en el ambiente social, laboral, en el medio ambiente. Este hombre no tiene relaciones estables con los dem\u00e1s, porque el criterio con el cual se relaciona es la conveniencia, el inter\u00e9s particular.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, se puede decir que hay tres arquetipos fundamentales en el mundo contempor\u00e1neo (el hombre l\u00f3gico-racional, el hombre cooperativo, el hombre competitivo) y tres culturas econ\u00f3micas mayores (equilibrio, coordinaci\u00f3n, competici\u00f3n). Mas o menos estos arquetipos corresponden a la manera de concebir la econom\u00eda en Jap\u00f3n (pero la cultura japonesa comparte un poco los rasgos del hombre l\u00f3gico-racional y un poco los del hombre cooperativo), en Europa, en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Estas culturas econ\u00f3micas est\u00e1n en constante dial\u00e9ctica entre ellas, con consecuencias muy diferentes sobre la econom\u00eda mundial. Un centro de investigaci\u00f3n holand\u00e9s ha tratado de traducir estas culturas en un sistema de ecuaciones que constituyen un modelo econom\u00e9trico para medir los resultados que se conseguir\u00edan a largo plazo a nivel de la econom\u00eda mundial en caso de la victoria de cada una de estas culturas.<\/p>\n<p>El hombre competitivo consigue mejores resultados econ\u00f3micos pero produce desequilibrios sociales a nivel nacional e internacional (por ejemplo en los Estados Unidos el sector de la instrucci\u00f3n y el de la salud no son eficientes y los servicios que brindan no est\u00e1n disponibles para todos; adem\u00e1s no hay suficiente atenci\u00f3n al problema del medio ambiente y al problema del desarrollo de los pa\u00edses menos desarrollados). El hombre cooperativo, al contrario, cuida los aspectos sociales, pero la reducci\u00f3n del riesgo lo pone menos din\u00e1mico y creativo y conduce a un modelo de econom\u00eda en el cual el estado asume un papel tan importante que pretende gobernar toda la vida de los hombres. La experiencia de los pa\u00edses comunistas y las dificultades del proceso de transici\u00f3n a la econom\u00eda de mercado despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn han ense\u00f1ado muy bien que la colectivizaci\u00f3n de los riesgos produce la p\u00e9rdida del sentido de responsabilidad y de la capacidad de emprender. El hombre l\u00f3gico-racional no deja espacio para el imprevisto y la persona pierde su creatividad y su identidad individual para anularse en una identidad nacional. Muchas culturas orientales no conocen la idea de \u00abacontecimiento\u00bb y por eso anulan la personalidad humana en una pertenencia que es dependencia sin libertad: los papas, el esposo, la empresa donde uno trabaja, la naci\u00f3n son de hecho los due\u00f1os de la vida de los que se relacionan con ellos y toda la vida es concebida en funci\u00f3n de un deber abstracto, de algo extra\u00f1o que no tiene un rostro amigo. En la China de hoy, por ejemplo, todav\u00eda no existe la idea de libertad de la persona y el respeto de sus derechos humanos fundamentales.<\/p>\n<p>El escenario econ\u00f3mico mundial es el terreno en el cual las culturas se enfrentan dial\u00e9cticamente. Pero, la dial\u00e9ctica entre ellas no se desarrolla como un debate entre caballeros, sino como un conflicto de intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos. El resultado siempre es un desastre, porque cada cultura luchando para su afirmaci\u00f3n subraya aspectos justos pero parciales y no puede caer en la cuenta de todos los factores que constituyen un hombre. Por eso todos los \u00e9xitos son parciales y no duran en el tiempo. Lo m\u00e1s clamoroso es que actuando as\u00ed, los economistas y los pol\u00edticos hacen prevalecer una idea parcial de la realidad y se olvidan de buscar como la realidad es en verdad. Las consecuencias son muy graves, porque la ideolog\u00eda ignorando la realidad aniquila la libertad del hombre y por lo tanto no quiere que se vuelva sujeto y protagonista (y elimina tambi\u00e9n la idea de pueblo, como identidad y pertenencia).<\/p>\n<p>Este aspecto es muy evidente en el debate sobre la globalizaci\u00f3n. Algunos piensan que es un bien porque favorece la afirmaci\u00f3n de la identidad individual, mientras que cualquier identidad de pueblo es enemiga de la libertad. Se trata de la idea de globalizaci\u00f3n que Juan Pablo II muchas veces conden\u00f3, diciendo que en s\u00ed la globalizaci\u00f3n no ser\u00eda ni un bien ni un mal: se convierte en un mal cuando la ideolog\u00eda que nace de la globalizaci\u00f3n misma se impone como cultura que trata de anular las identidades y las pertenencias.<\/p>\n<h4>La cultura del hombre protagonista<\/h4>\n<p>\u00bfHay otros tipos de hombres econ\u00f3micos? \u00bfLa cultura cristiana puede sugerir algo diferente? Si se observa la realidad, tambi\u00e9n en una perspectiva hist\u00f3rica, la respuesta es positiva. No se trata de un modelo descrito en los libros de econom\u00eda tradicionales, que muchas veces no saben leer toda la realidad. En efecto, en el curso de la historia los cristianos (y tambi\u00e9n otros hombres de buena voluntad) han construido iniciativas econ\u00f3micas a partir de su ideal de vida, a partir de su sentido religioso. A veces se trata de iniciativas muy grandes (hospitales, escuelas, bancos para los pobres, etc.) que preceden la formaci\u00f3n de los estados modernos.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son los hombres que las han hecho? \u00bfCu\u00e1l es su perfil humano?<\/p>\n<p>El hombre econ\u00f3mico que nace de la cultura y de la historia cristiana es un hombre que lucha, que construye, un hombre \u00abprotagonista\u00bb, es decir, un hombre verdaderamente hombre.<\/p>\n<p>Antes que nada, este hombre se caracteriza por un postura positiva frente al riesgo. \u00c9l est\u00e1 comprometido con la realidad y por lo tanto sabe que el futuro no puede ser conocido ni previsto, especialmente en un mundo complejo como el contempor\u00e1neo. Sabe que la perfecta y fr\u00eda racionalidad econ\u00f3mica no existe. Pero la realidad lo solicita, se presenta como oportunidad, desaf\u00eda su libertad: el imprevisto puede ser positivo. Vale la pena hacer cosas, emprender. Se da cuenta que hay riesgos y peligros en el camino, pero est\u00e1 dispuesto a correr riesgos. Arriesgar es necesario para la libertad, dice Luigi Giussani en \u00abEducar es un riesgo\u00bb. No es el riesgo del jugador, es decir el riesgo estad\u00edstico, cara o cruz 50%: m\u00e1s bien, se trata del riesgo de una aventura humana, en que la libertad se desarrolla como capacidad de construir, como deseo de modelar la realidad, tambi\u00e9n la de la econom\u00eda, seg\u00fan el ideal de la vida.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el hombre protagonista se caracteriza por estar en constante relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Para arriesgar hay que tener motivos adecuados: entre ellos el afecto hacia alguien es fundamental. \u00bfPara qui\u00e9n arriesgar? \u00bfY con qui\u00e9n? Un hombre as\u00ed \u2013 ya lo hemos visto \u2013 no puede ser un hombre solo, sin relaciones, cuyo ideal es la afirmaci\u00f3n individual. Entonces, si arriesga lo hace porque quiere a alguien y est\u00e1 seguro que alguien lo quiere.<\/p>\n<p>Nadie, que est\u00e9 solo, puede asumir con tranquilidad los riesgos de una iniciativa econ\u00f3mica: se trata de una experiencia com\u00fan en la existencia de todos, en los pasajes dif\u00edciles siempre es fundamental el empuje de los familiares, amigos, etc. Se necesita apertura a la novedad, una postura positiva frente a la realidad, pero esto no es posible sin la compa\u00f1\u00eda de otros hombres que puedan dar el coraje y abrir la mirada. As\u00ed el riesgo pierde su car\u00e1cter negativo y se vuelve en desaf\u00edo, en aventura humana. La libertad crece y produce grandes obras adhiri\u00e9ndose a una compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>De esta postura nacen unas virtudes econ\u00f3micas que son las que hacen grandes a los empresarios (y tambi\u00e9n a las empresas). Por ejemplo:<\/p>\n<p>&#8211;          la responsabilidad, es decir la disponibilidad de tomar en cuenta todas las consecuencias de sus acciones, preocup\u00e1ndose por lo tanto por sus trabajadores, por el medio ambiente, por la comunidad;<\/p>\n<p>&#8211;          la lealtad: hablamos de un hombre que dice la verdad, que si se compromete cumple su palabra y por lo tanto se puede confiar en \u00e9l. Pensemos en como es importante esta virtud en la econom\u00eda de la informaci\u00f3n, en la cual la actividad principal ya no es la transformaci\u00f3n de materia prima en productos sino que consiste en la producci\u00f3n y en la circulaci\u00f3n de informaciones: las informaciones no son ladrillos o piezas de acero, sino algo que puede ser verdadero o falso (y este es el factor critico de \u00e9xito);<\/p>\n<p>&#8211;          la capacidad de buscar la eficiencia junto con la eficacia: la eficiencia es la virtud del padre que usa parsimoniosamente de sus recursos limitados para dar de comer a muchos hijos;<\/p>\n<p>&#8211;          la capacidad de vivir errores y fracasos como una oportunidad, porque un hombre no es el resultado de sus errores y adem\u00e1s tiene la capacidad de levantarse y volver a empezar. Tambi\u00e9n esta es una virtud muy importante en nuestros tiempos: no demorarse mucho para identificar a culpables y usar el tiempo para remediar los errores mismos, hace ahorrar por un lado y por otro lado permite rapidez y eficiencia;<\/p>\n<p>&#8211;          la capacidad de iron\u00eda, de humildad, de desapego frente a todos los intentos que se hacen: un gran empresario tiene la conciencia que \u2013 cualquier cosa haga \u2013 es un \u00abservo in\u00fatil\u00bb, dependiente de todo y de todos. La iron\u00eda es un criterio organizativo muy importante: en las organizaciones no hay alternativa entre la iron\u00eda o el cinismo.<\/p>\n<h4>La acci\u00f3n econ\u00f3mica del hombre protagonista: crear valor econ\u00f3mico, social y humano<\/h4>\n<p>a) crear valor en la empresa<\/p>\n<p>Cuando pensamos en qu\u00e9 es una empresa, muchas veces pensamos en un conjunto de elementos (maquinarias, tecnolog\u00eda, recursos financieros, recursos humanos, etc.) o en una serie de actividades (producci\u00f3n, log\u00edstica, ventas, promoci\u00f3n, etc.). En realidad la empresa no es una simple suma de personas, cosas, actividades; por lo tanto, no se puede entender su naturaleza sin percibir las relaciones din\u00e1micas entre todos sus elementos y con el ambiente externo.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de su definici\u00f3n, una empresa es el resultado de tres elementos:<\/p>\n<p>&#8211;          Una comunidad de personas que trabajan juntas para realizar una actividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&#8211;          Un objetivo com\u00fan que no es el simple provecho, sino la creaci\u00f3n de valor. Muchas veces en la literatura econ\u00f3mica se entiende el valor como financiero, en cambio el fin es construir algo \u00fatil para los que colaboran en la empresa y para todos los que se relacionan con ella. Es decir, se tiene que buscar la satisfacci\u00f3n de las necesidades de los clientes y al mismo tiempo de los trabajadores, de los proveedores, de las instituciones financieras, de los socios, del estado, etc. Conseguir un beneficio no puede ser un objetivo final, sino un simple medio que garantiza la autonom\u00eda de la gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;          La capacidad de desarrollar su actividad de una manera aut\u00f3noma, es decir, sin depender para su existencia de los bancos y de los dem\u00e1s que aportan capital de cr\u00e9dito, del estado, de las entidades p\u00fablicas, de otras empresas, etc. No se quiere decir que la empresa no tiene que entrar en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, sino que lo tiene que hacer cuidando su autonom\u00eda. La autonom\u00eda est\u00e1 relacionada con el deseo que la empresa dure en el tiempo: para lograr este resultado se necesita evidentemente la capacidad de desarrollar aut\u00f3nomamente su propia din\u00e1mica de crecimiento y de auto sustentamiento. La idea de duraci\u00f3n en el tiempo es un aspecto t\u00edpico del perfil del aut\u00e9ntico empresario, que concibe su idea empresarial a partir de la observaci\u00f3n de la realidad y la formula para moldear la realidad misma seg\u00fan su imagen ideal y con la perspectiva de dejar una huella en la historia econ\u00f3mica y empresarial de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>El \u00e9xito de una empresa se mide con su capacidad de generar valor seg\u00fan tres diferentes ejes. Uno es de tipo econ\u00f3mico y se refiere a la capacidad de desarrollar la actividad manteniendo los costos por debajo de los ingresos, el segundo es competitivo y se refiere al crecimiento de los clientes, de su grado de satisfacci\u00f3n, de los ingresos conseguidos, el tercero es social, es decir la satisfacci\u00f3n de los empleados, de los proveedores, de los bancos, de la comunidad, etc. Un \u00e9xito econ\u00f3mico que se acompa\u00f1a con una reducida participaci\u00f3n en el mercado y a la insatisfacci\u00f3n de los actores revela una actividad especulativa a corto plazo; un \u00e9xito competitivo con bajos m\u00e1rgenes se\u00f1ala la dificultad de conseguir una posici\u00f3n estable en el mercado mismo; un \u00e9xito social sin conseguir buenos resultados en materia de competitividad y rentabilidad revela una actitud abstracta y so\u00f1adora.<\/p>\n<p>En todo lo que se ha dicho hasta este punto, hay que rescatar y subrayar la palabra \u00abactor\u00bb (o protagonista): si se encuentran actores el mercado no es un mecanismo an\u00f3nimo gobernado por una \u00abmano invisible\u00bb, sino una posibilidad de encuentro y confrontaci\u00f3n entre personas y empresas que tienen una identidad. De esta manera se afirma una concepci\u00f3n de la econom\u00eda y de la sociedad articulada, con una riqueza de iniciativas, donde cada sujeto es responsable hacia todos los dem\u00e1s en primer lugar por la originalidad de su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un actor tiene su visi\u00f3n y su misi\u00f3n y formula una propuesta que es al mismo tiempo econ\u00f3mica y social, es decir, con su dinamismo en el ambiente produce innovaci\u00f3n social en el sentido que crea en la sociedad algo nuevo, algo especial, que faltar\u00eda completamente sin su presencia. Se entiende por lo tanto que cualquier discurso de \u00e9tica empresarial tiene que partir de este punto, porque el problema no consiste en retomar o recuperar valores abstractos sino en producir valor y participar responsablemente a la construcci\u00f3n de la red del valor.<\/p>\n<p>Estas ideas generales tienen su validez en cualquier contexto econ\u00f3mico, se trate de un pa\u00eds rico o de un pa\u00eds que tiene que desarrollarse. Tambi\u00e9n en el tercer mundo se tiene que tomar en cuenta todos los aspectos que se han descrito antes, subrayando m\u00e1s todos los elementos que hacen progresar el nivel de los recursos humanos y de la responsabilidad social, porque \u00e9ste es el punto de partida para romper c\u00edrculos viciosos que no dejan crecer sujetos protagonistas de su desarrollo e iniciar c\u00edrculos virtuosos que sepan poner en marcha sinergias entre el sector p\u00fablico, las organizaciones internacionales, las empresas privadas y las iniciativas no lucrativas y de voluntariado.<\/p>\n<p>b) Construir la hilera del valor social<\/p>\n<p>Como se acaba de decir, la dignidad de cualquier iniciativa que tenga una naturaleza econ\u00f3mica y lo que legitima su existencia es la capacidad de producir valor en el ambiente econ\u00f3mico y social: es muy evidente que la creaci\u00f3n del valor es el elemento que une a todos los actores hasta formar una especie de cadena o hilera en la cual todos dependen de todos: si un eslab\u00f3n no contribuye a crear valor su comportamiento no es indiferente porque en realidad est\u00e1 sustrayendo y destruyendo valor para los dem\u00e1s y faltando a su elemental responsabilidad social.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 naturaleza tiene este valor? Porter  afirma que todos los operadores buscan un valor en el desarrollo de su actividad y existe un sistema del valor porque el empresario produce valor para si mismo y para todos los que entran en relaci\u00f3n con su empresa. L\u00f3gicamente la naturaleza de este valor es de ser un valor de compra, sin embargo se trata tambi\u00e9n de un valor de uso. Adem\u00e1s, est\u00e1 claro que existe una dial\u00e9ctica entre valor de uso y valor de compra que se vuelve muy interesante en el contexto de la nueva econom\u00eda de la informaci\u00f3n caracterizada por el hecho de que la producci\u00f3n cada vez menos se basa sobre elementos s\u00f3lo materiales para asumir un fuerte car\u00e1cter inmaterial.<\/p>\n<p>Se puede afirmar que hay un consenso general entorno a la afirmaci\u00f3n que el desarrollo se genera solo si se logra poner en marcha un proceso virtuoso (es decir que se auto alimenta) de creaci\u00f3n de valor econ\u00f3mico y social en un pa\u00eds. Hay que tejer una red del valor, como si fuese una telara\u00f1a. Por lo tanto es necesario primero ver como se dibuja esta red del valor y cu\u00e1l deber\u00eda ser el papel de cada uno de los actores involucrados.<\/p>\n<p>Tradicionalmente se pensaba en la estructura econ\u00f3mica y social como en un sistema con dos sectores, p\u00fablico y privado. Hist\u00f3ricamente, el mercado surge para satisfacer las necesidades de los consumidores encarg\u00e1ndose inicialmente de la producci\u00f3n de todo el valor econ\u00f3mico y social que la sociedad necesita, luego \u2013 frente a las fallas del mercado \u2013 interviene el estado, con la tarea de satisfacer las necesidades que se quedan insatisfechas porque tienen una naturaleza p\u00fablica y encarg\u00e1ndose espec\u00edficamente de la producci\u00f3n del valor social. Frente a la incapacidad de este sistema con dos sectores para generar desarrollo, el tejido social se ha enriquecido con la presencia de un nuevo \u00abjugador\u00bb: la llamada \u00absociedad civil\u00bb con todos sus actores (los cuerpos intermedios seg\u00fan la doctrina social de la Iglesia; el tercer sector, las organizaciones sin fines de lucro o el no profit seg\u00fan una terminolog\u00eda m\u00e1s reciente).<\/p>\n<p>Pero la sociedad civil no es simplemente un remedio a los fracasos de alguien: se trata sobre todo de un factor original y din\u00e1mico de desarrollo, de un modelo de sociedad rico y articulado que pone al centro el protagonismo social.<\/p>\n<p>En este tipo de modelo no es necesario dejar de lado el mercado y el estado: al contrario ambos tienen que desarrollar un papel muy importante. El mercado sigue como mecanismo de asignaci\u00f3n eficiente de recursos, pero ya no es una mano invisible y casi milagrosa sino el resultado de una construcci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El estado, a su vez, tiene que desempe\u00f1ar cuatro funciones muy importantes: definir las \u00abreglas de juego\u00bb y garantizar el respeto de las mismas; encargarse de las obras de infraestructura (f\u00edsica e inform\u00e1tica) para adecuar el pa\u00eds a los est\u00e1ndares universales; brindar servicios para facilitar, apoyar y soportar la creatividad de la sociedad civil (peque\u00f1as empresas, empresas no lucrativas, etc.); y satisfacer \u00absubsidiariamente\u00bb las necesidades que las comunidades m\u00e1s cercanas a las personas que tienen una necesidad no logran satisfacer de una manera directa. Se trata de la versi\u00f3n moderna, cada vez m\u00e1s importante y decisiva para el futuro de la humanidad, del principio fundamental de la subsidiariedad horizontal y vertical.<\/p>\n<p>c) construir la red del valor global: hacia la globalizaci\u00f3n de la solidaridad<\/p>\n<p>Cuando se pasa del contexto local al internacional, hay que extender la misma l\u00f3gica de creaci\u00f3n del valor. Como ya se dijo, la producci\u00f3n de valor es una cadena que conecte los actores que son parte del sistema econ\u00f3mico en una sucesi\u00f3n sin soluci\u00f3n de continuidad, desde el nivel local al nacional, cada uno de los cuales tiene su total originalidad en cuanto coincide con el aporte original de la misi\u00f3n de cada uno. La s\u00edntesis que nace es un modelo nacional de producci\u00f3n del valor econ\u00f3mico y social que refleja la cultura y las culturas presentes en el pa\u00eds as\u00ed como su dial\u00e9ctica y tambi\u00e9n este sistema es absolutamente \u00fanico.<\/p>\n<p>Cuando el sistema se abre internacionalmente, se instauran relaciones entre los distintos sistemas de producci\u00f3n del valor y el proceso de apertura es tanto m\u00e1s proficuo cuanto m\u00e1s se multiplican las relaciones entre los distintos actores y no solo las de nivel pol\u00edtico, institucional y macro. Tambi\u00e9n la capacidad de generar desarrollo es tanto m\u00e1s grande cuanto m\u00e1s fuertes y estables son las relaciones que se instauran entre los sistemas de producci\u00f3n del valor de los pa\u00edses y de los distintos actores y cuanto m\u00e1s intensa y proficua es la comparaci\u00f3n que nace entre visiones antropol\u00f3gicas distintas. De todas maneras, el centro y el test de la \u00e9tica de las relaciones que se instauran se eval\u00faa por la centralidad del capital humano y por el hecho que su desarrollo se ponga como fin \u00faltimo del actuar econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, las relaciones internacionales justas no son simplemente las que revindican la equidad en los intercambios tradicionales que constituyen el comercio tradicional, sino que tienen que extenderse a todas las articuladas manifestaciones de los procesos de internacionalizaci\u00f3n (tambi\u00e9n el intercambio de bienes inmateriales, las inversiones, las nuevas formas de internacionalizaci\u00f3n), individualizando modalidades innovadoras, y tambi\u00e9n a una visi\u00f3n de las estrategias de desarrollo de los pa\u00edses del tercer mundo (con todos los aspectos de reformas necesarias, innovaciones productivas, transferencias de tecnolog\u00eda, reconversiones sectoriales). El error es pensar en la riqueza como en algo dado sobre que ejercer reivindicaciones distributivas, mientras que todo el problema est\u00e1 en la capacidad de hacerla crecer y no tanto en t\u00e9rminos cuantitativos sino sobretodo cualitativos. Solo de esta forma se recompone la brecha entre producci\u00f3n\/internacionalizaci\u00f3n y desarrollo.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, relaciones justas a nivel internacional son aquellas que ponen en relaci\u00f3n distintos sistemas de producci\u00f3n del valor, relacion\u00e1ndolos en una red (cadena, hilera) global en la cual elementos materiales, inmateriales, culturales, se funden hasta dar vida al fluir de relaciones internacionales que no son solo econ\u00f3micas sino que se configuran como encuentros de pueblos y culturas. Finalmente para entretener relaciones justas es necesario poner en com\u00fan algo m\u00e1s que la conveniencia econ\u00f3mica, o sea la cultura, los valores, las convicciones sobre el sentido de la vida y las finalidades de la acci\u00f3n econ\u00f3mica. El nuevo protagonismo que se ha tratado de describir en este art\u00edculo no deja de ser tal cuando se pasa al nivel global y exige una globalizaci\u00f3n de la solidaridad, como dec\u00eda Juan Pablo II.<\/p>\n<p>La victoria sobre el economismo es una visi\u00f3n \u00e9tica aut\u00e9ntica: de este manera el mensaje de la Gaudium et Spes mantiene todo su valor en el mundo contempor\u00e1neo<\/p>\n<p>Si el hombre es \u00abautor, centro y fin de toda la vida econ\u00f3mica y social\u00bb, lo que es m\u00e1s importante y hay que tomar en cuenta son las finalidades del actuar econ\u00f3mico, las consecuencias para el desarrollo social y entonces la felicidad del hombre. La visi\u00f3n \u00e9tica se opone as\u00ed a la visi\u00f3n determinista y mecanicista que al fondo piensa en la econom\u00eda como en un grande mecanismo an\u00f3nimo donde las fuerzas del mercado, su \u00abmano invisible\u00bb, transforman la suma de los ego\u00edsmos individuales en felicidad general.<\/p>\n<p>En el contexto complejo y din\u00e1mico de la econom\u00eda contempor\u00e1nea globalizada, se advierte cada vez m\u00e1s la exigencia \u00e9tica ya no como impuesta desde el exterior, de una manera moralista, al actuar econ\u00f3mico, sino desde el interior mismo de ello como condici\u00f3n imprescindible para un comportamiento racional, vuelto a consentir el perdurar en el tiempo de cualquier iniciativa econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a esto, es interesante proponer como conclusi\u00f3n unas sencillas consideraciones que tienen la naturaleza de juicios de valor:<\/p>\n<p>No necesariamente hay contradicci\u00f3n entre \u00abbuenos\u00bb negocios y negocios \u00abbuenos\u00bb;<br \/>\nA largo plazo es dif\u00edcil concluir \u00abbuenos negocios\u00bb sin tomar en consideraci\u00f3n el \u00abbien\u00bb (o sea la felicidad) del sujeto que realiza la acci\u00f3n y de todos aquellos con los cuales entra en relaci\u00f3n;<br \/>\nExcluyendo a los individuos, la acci\u00f3n econ\u00f3mica pierde su relaci\u00f3n con la realidad de las necesidades que se propone satisfacer y se vuelve en acci\u00f3n ideol\u00f3gica cuyas motivaciones son abundantemente extra\u00f1as a las del actuar econ\u00f3mico (que es b\u00fasqueda de composici\u00f3n creativa de la brecha entre necesidades y recursos);<br \/>\nSi se necesita reintroducir la conciencia de la subjetividad y de las finalidades del actuar econ\u00f3mico, se vuelve evidente que una \u00abbuena\u00bb econom\u00eda nace m\u00e1s bien que de una \u00e9tica, de una antropolog\u00eda, o sea de una visi\u00f3n del hombre que se traduce en cultura econ\u00f3mica;<br \/>\nUna econom\u00eda que no se olvida del sujeto pone al centro de su reflexi\u00f3n la doble conciencia que tanto las necesidades como las relaciones (los comportamientos) que se desarrollan para satisfacerlas son \u00abhumanos\u00bb;<br \/>\nTambi\u00e9n el mercado no es, entonces, un \u00abestado de naturaleza\u00bb sino una construcci\u00f3n social;<br \/>\nEn esta perspectiva, la buena econom\u00eda se funda sobre tres pilares fundamentales que se podr\u00edan expresar, simplific\u00e1ndolos un poco, con tres slogan: primero, nada te pertenece en \u00faltima instancia, (como bien manifiesta el fen\u00f3meno biol\u00f3gico de la muerte), entonces no robes y, tercero, usa todo para maximizar la felicidad tuya y de los dem\u00e1s;<br \/>\nSe entiende que un actuar econ\u00f3mico \u00abvale\u00bb exactamente si est\u00e1 en sinton\u00eda con estos principios: en este sentido la \u00e9tica es el origen del valor tambi\u00e9n en sentido econ\u00f3mico.<\/p>\n<h4>Bibliograf\u00eda<\/h4>\n<p>Beretta S., Maggioni M., Senn L., \u00abSettimo: non rubare\u00bb nel commercio internazionale, Communio, n. 2, 1998<\/p>\n<p>Casadei R., Difendiamo il futuro: investiamo in capitale umano, Tempi, Milano 2003<\/p>\n<p>Caselli C., Primi fra gli ultimi, ultimi fra i primi, Liguori, Napoli 1994<\/p>\n<p>Caselli C., Empresas y empresarios: camino al \u00e9xito y producci\u00f3n del valor econ\u00f3mico y social, Studium, n.3, 2002<\/p>\n<p>Caselli C., L&#8217;avventura dell&#8217;internazionalizzazione. Logiche e strumenti per le imprese, Giappichelli, Turin 1994<\/p>\n<p>Caselli C., La hilera del valor econ\u00f3mico y social, Studium, Universidad Cat\u00f3lica Sedes Sapientiae, Lima 2005<\/p>\n<p>Caselli C., Las culturas econ\u00f3micas en el mundo contempor\u00e1neo: un desaf\u00edo para la universidad, Studium, n.2, 2002<\/p>\n<p>Costruire il mercato, Persone &#038; Imprese, n. 2, 1995<\/p>\n<p>Pontificio Consejo \u00abJusticia y Paz\u00bb, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Libreria Editrice Vaticana, 2005<\/p>\n<p>Senn L., Autonomia, decentramento e sussidiariet\u00e1: una prospettiva economica, in Persone, Imprese &#038; Istituzioni, n. 1, 2000.<\/p>\n<p>Scola A., Teologia, etica e affari, Studi perugini, n.9, enero-junio 2000<\/p>\n<p>Vittadini G., Sussidiariet\u00e0. La riforma possibile, Etas Libri, Milan 1998<\/p>\n<p>Vittadini G \u2013 Barea M., La econom\u00eda del non profit. Libre expresi\u00f3n de la sociedad civil, Encuentro, Madrid 1999.<\/p>\n<p>Wolf C., Mercato o stato: una scelta tra alternative imperfette, Giuffr\u00e9, Milano 1995<\/p>\n<p>World Bank, Globalization, growth and poverty, Nueva York 2001<\/p>\n<p>Zamagni S., The Economics of Altruism, Elgar, Aldershot 1995<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos textos imprescindibles sobre Econom\u00eda y Doctrina Social de la Iglesia de la Dra. 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