Cómo fortalecer la comunicación en la FAMILIA

 
Por GUADALUPE RUIZ RUIZ, redacción CampUCSS

No cabe duda que la vida moderna nos tiene más ocupados y que las actividades son totalmente distintas a la vida que llevábamos hace unas décadas atrás. Para muestra unos ejemplos: antaño las familias se reunían en torno a la mesa a la hora de las comidas del día, ahora ello es casi imposible; antes las madres recogían del colegio a los hijos, dialogaban, les ayudaban a hacer las tareas y jugaban con ellos. Hoy los horarios de trabajo y estudios nos abruman y han cambiado tanto que casi no se comparte con la familia.

Todo ello forma parte de los cambios introducidos por la globalización y el desarrollo de la técnica y la ciencia a los que el hombre se ha tenido que adaptar y someter. Sin embargo, no deberíamos dejar de lado aquello que hemos considerado siempre como provechoso para mantener la unidad de nuestra familia y es la comunicación cara a cara, “face to face”, o comunicación directa: la conversación o el diálogo, un elemento que estamos apartando de nuestra práctica cotidiana por el uso de la tecnología y la celeridad en la que se vive hoy.

Una de las grandes dificultades que tenemos en la actualidad, pese a la profusión de la tecnología, es que cada vez nos comunicamos menos, sí, y hablamos de la comunicación directa, la cual ha sido reemplazada por un mail o un mensaje de texto por el celular, en lugar de llamarnos y expresar lo que pensamos y sentimos. La pregunta es dónde están quedando las palabras, la contundencia de la voz, las melodías de las palabras expresadas, el significado de los gestos y demás expresiones que refuerzan el mensaje.

Por qué dialogar

Porque se aprende a resolver problemas, aprendemos a conocer los pensamientos, las opiniones y expectativas de los demás. También fortalecemos nuestra capacidad de escuchar y conocer mejor a la otra persona.

De qué dialogar

De todo un poco. Cuando llegamos a casa podríamos empezar contando cómo nos fue en el trabajo o los estudios, lo bueno o difícil que fue el día, los logros y obstáculos que se nos presentaron y cómo los resolvimos o esperamos resolver próximamente.

Efectos que nos aporta

La comunicación directa fortalece los lazos de amor y comprensión. Cuando los hijos conocen los problemas de los padres y los escuchan en el ambiente familiar se incentiva el deseo de ayudar y colaborar en el hogar, además de comprender al otro que me necesita.

La comunicación nos despierta y motiva, nos ayuda a enfrentar mejor los problemas de la vida diaria. Cuando la familia está en permanente diálogo sus miembros enfrentan mejor los problemas y los ayuda a tomar mejores decisiones y evita futuras malas noticias.

Cuando los padres conocen las necesidades afectivas y emocionales de los hijos es para escucharlos, ayudarlos y dialogar con ellos. Hoy más que nunca es importante sostener a nuestros hijos en las adversidades y enseñarles que el camino para ser mejores personas y mejores ciudadanos no es fácil, que requiere de educación, convicción y diálogo.

Es muy importante trabajar en el fortalecimiento de la comunicación en nuestra familia, así recibiremos hermosos frutos de amor, fundamental para nuestro desarrollo humano y social.

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